Placas solares y seguro del hogar: qué cambia al instalarlas

Al instalar placas solares no solo cambia tu factura eléctrica: también cambia el valor y las características de tu vivienda, algo que debe reflejarse en tu póliza de seguro del hogar. Muchas personas pasan por alto este paso, lo que puede dejarles desprotegidas ante una avería o un daño relacionado con la instalación. Te contamos qué debes revisar.

Por qué debes avisar a tu aseguradora

Instalar placas solares supone añadir un elemento de valor a tu vivienda y modificar su estructura (perforaciones, cableado adicional, equipos en el tejado). La mayoría de pólizas de hogar obligan a comunicar cambios significativos en la vivienda, y no hacerlo puede dar a la aseguradora motivos para rechazar una indemnización en caso de siniestro relacionado, alegando falta de comunicación del riesgo.

Qué riesgos cubre (o no) tu póliza actual

Una póliza de hogar estándar puede no incluir de forma automática la cobertura de los paneles solares, especialmente si se instalaron después de contratar el seguro. Es habitual que sea necesario ampliar la póliza o contratar una cobertura específica para cubrir daños como:

  • Daños por fenómenos meteorológicos (granizo, viento fuerte, rayos).
  • Roturas accidentales durante la instalación o el mantenimiento.
  • Robo de componentes (paneles, inversor, cableado de cobre).
  • Daños provocados a terceros por un fallo de la instalación (responsabilidad civil).

Qué revisar al hablar con tu aseguradora

  • Si los paneles quedan incluidos automáticamente en el capital asegurado del continente, o requieren un anexo específico.
  • Si la cobertura por fenómenos atmosféricos incluye específicamente los paneles y su estructura de sujeción.
  • Si hay franquicia aplicable en caso de siniestro sobre la instalación solar.
  • Si se cubre el lucro cesante (la pérdida de ahorro por no poder generar energía mientras se repara una avería).

¿Sube el precio del seguro?

En la mayoría de los casos, incluir la cobertura de las placas solares supone un incremento moderado en la prima anual del seguro, generalmente bastante inferior al ahorro que la propia instalación te genera en la factura eléctrica. Merece la pena comparar el coste de ampliar la cobertura frente al riesgo de quedarte sin protección ante una avería o daño importante.

Documentación que debes aportar

Para actualizar tu póliza, normalmente necesitarás la factura de la instalación, el boletín eléctrico o certificado de instalación, y en algunos casos una foto o memoria técnica del sistema instalado. Guardar esta documentación te será también muy útil si en el futuro necesitas hacer efectiva la garantía del fabricante o instalador.

Revisar bien tus garantías y coberturas es especialmente importante si tu instalación sufre algún desperfecto. Puedes consultar también nuestro artículo sobre qué pasa cuando una placa solar se estropea para entender mejor qué cubre cada tipo de garantía.

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