Decidir instalar placas solares es solo el primer paso. Muchas personas no saben exactamente qué ocurre después de firmar con una instaladora: cuántas visitas hay, qué papeleo se necesita o cuánto tiempo tarda todo el proceso. En este artículo te explicamos, paso a paso, cómo es el proceso real de instalación de placas solares en una vivienda española.
Paso 1: Estudio previo y visita técnica
Todo empieza con un estudio de tu vivienda. La instaladora suele pedir tus últimas facturas de luz para analizar tu consumo, y después realiza (o solicita fotos para) una visita técnica al tejado o cubierta donde se instalarán los paneles.
En esta fase se revisan aspectos como la orientación del tejado, la inclinación, la presencia de sombras (chimeneas, árboles, edificios cercanos) y el estado general de la cubierta. También se comprueba el cuadro eléctrico de la vivienda, para saber si necesita alguna adaptación antes de instalar el inversor.
Paso 2: Diseño de la instalación y presupuesto
Con los datos de la visita técnica y tu consumo, la instaladora diseña la instalación: cuántos paneles necesitas, qué potencia (kWp) es la adecuada, si conviene añadir batería y qué tipo de inversor se ajusta mejor a tu caso.
En esta fase recibirás un presupuesto detallado, que debería incluir el precio de los materiales, la mano de obra, la tramitación de permisos y, si aplica, el coste de la batería. Es buen momento para comparar varios presupuestos de distintas instaladoras antes de decidir.
Paso 3: Trámites administrativos y permisos
Antes de instalar nada físicamente, hay que completar varios trámites:
- Licencia de obra o comunicación previa en el ayuntamiento, dependiendo del tamaño de la instalación.
- Solicitud de punto de conexión ante la distribuidora eléctrica de tu zona.
- Contrato técnico de acceso y conexión a la red.
Normalmente es la propia instaladora quien se encarga de gestionar estos trámites, pero es importante preguntar explícitamente si están incluidos en el presupuesto, ya que a veces se cobran aparte.
Paso 4: Instalación física de los paneles
Esta es la parte más visible del proceso, y suele completarse en 1-3 días para una vivienda unifamiliar, dependiendo del tamaño de la instalación y la complejidad del tejado. Durante esta fase se instalan:
- La estructura de soporte sobre la que se fijan los paneles.
- Los paneles solares propiamente dichos.
- El cableado que conecta los paneles entre sí y con el inversor.
- El inversor, normalmente ubicado en un garaje, trastero o zona técnica de la vivienda.
- La batería, si la instalación la incluye.
Es habitual que durante estos días haya cierto ruido y movimiento en el tejado, así que conviene avisar si tienes horarios concretos que prefieras evitar.
Paso 5: Conexión eléctrica e inversor
Una vez instalados los paneles, un electricista certificado conecta la instalación al cuadro eléctrico de la vivienda. Se instalan las protecciones eléctricas necesarias (diferenciales, magnetotérmicos) y se configura el inversor, que es el encargado de convertir la corriente continua que generan los paneles en corriente alterna, la que se usa en los electrodomésticos de casa.
En esta fase también se suele configurar la app o el sistema de monitorización, que te permitirá ver en tiempo real cuánta energía estás generando y consumiendo.
Paso 6: Legalización y alta en compensación de excedentes
Con la instalación ya montada y conectada, faltan los últimos trámites administrativos:
- Boletín eléctrico, certificado que acredita que la instalación cumple la normativa.
- Registro de la instalación ante la administración correspondiente (varía según comunidad autónoma).
- Alta en compensación de excedentes con tu comercializadora, si quieres que la energía sobrante se descuente de tu factura.
Este paso puede tardar varias semanas en completarse, ya que depende de plazos administrativos que no dependen directamente de la instaladora ni de ti.
Paso 7: Puesta en marcha y primeras revisiones
Una vez completados todos los trámites, la instalación queda oficialmente en marcha. Es recomendable revisar durante las primeras semanas que todo funciona correctamente: que la app de monitorización muestra datos coherentes, que no hay errores en el inversor y que la producción se ajusta a lo esperado según la época del año.
Muchas instaladoras incluyen una revisión gratuita a los pocos meses de la puesta en marcha, para confirmar que todo sigue funcionando bien.
¿Cuánto dura todo el proceso completo?
Sumando todas las fases, desde la primera visita técnica hasta tener la instalación completamente legalizada y en funcionamiento, el proceso suele tardar entre 6 y 12 semanas, dependiendo de la instaladora, la complejidad del proyecto y, sobre todo, de los plazos administrativos de tu ayuntamiento y distribuidora eléctrica, que son la parte menos predecible de todo el proceso.
En resumen
El proceso de instalación de placas solares combina una parte técnica (diseño, montaje, conexión) y una parte administrativa (permisos, boletines, alta en compensación de excedentes) que suele llevar más tiempo del que la gente espera. Contar con una instaladora que gestione bien ambas partes es clave para que todo el proceso sea rápido y sin sorpresas. Si aún estás decidiendo si instalar con batería o no, consulta nuestro artículo sobre placas solares con batería o sin batería.
